Domingo, 11 de julio de 2010

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En este articulo, vamos a considerar situaciones de uso del pensamiento estrat?gico en el marco del cristianismo. Para ello voy a seguir de cerca el brillante texto de Steven Brahms, ?Superior Beings?, en donde se utilizan modelos de la teor?a de los juegos para considerar ciertas cuestiones teol?gicas, aunque tambi?n voy a poner algo de valor agregado de mi parte.

Las grandes religiones monote?stas conciben a un Dios personal, lo que significa, entre otras cosas, que cre? el mundo y al ser humano con alg?n prop?sito, y adem?s es posible tener una relaci?n personal con ?l: es por ello que podemos llamarlo ?Padre?. Dios nos cre? y somos personas porque somos una imagen suya, pero una imagen de una calidad muy inferior al original. Esta idea fue? ha sido expresado de una manera muy interesante por J. L. Borges en su conocido poema ?El Golem?, en el cual un rabino de Praga escribe el nombre de Dios en la frente de un mu?eco lo cual causa que este se convierta en un ser vivo. Sin embargo el Golem muestra una incapacidad para aprender todas las cosas que su creador trata de ense?arle:

??Tal vez hubo un error en la graf?a

o en la articulaci?n del Sacro Nombre;

a pesar de tan alta hechicer?a,

no aprendi? a hablar el aprendiz de hombre.

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Sus ojos, menos de hombre que de perro

y harto menos de perro que de cosa,

segu?an al rab? por la dudosa

penumbra de las piezas del encierro??

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Y el poema cierra con una de las tantas analog?as que llenan la obra borgiana:

??En la hora de angustia y de luz vaga,

en su Golem los ojos deten?a.

?Qui?n nos dir? las cosas que sent?a

Dios, al mirar a su rabino en Praga??

Norbert Wiener, siguiendo ideas similares en su libro ?God and Golem?, se pregunta si aun con estas diferencias entre creador y creatura es posible que se d? entre ambos alg?n tipo de interacci?n estrat?gica significativa. Brahms comienza su libro con una interesante discusi?n acerca de algunas de las ?perfecciones de Dios? (omnipotencia, omnisciencia, etc.) y el condicionamiento que las mismas imponen a los posibles juegos estrat?gicos que puedan darse entre Dios y los hombres. Luego pasa a analizar el primero de los muchos juegos que se discuten en el libro, el ?juego de la revelaci?n?. Este juego est? basado en las historias del antiguo testamento y tiene una estructura sencilla, que puede ser representada en forma matricial:

??????????????? ?????????????????????????????? ?????????????????????????????? P

???????????????????????????????????????????????? C??????????????????????????????????????????????????????????? NC

SS???????????? R???????????????????????????? (3,4)????????????????????????????????????????????????????? (1,1)

??????????????? NR??????????????????????????? (4,2)???????????????????????????????????????????????????? (2,3)

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SS es el ?ser superior?, para mantener la nomenclatura de Brahms, P es una persona (creatura). Las opciones del creador son revelarse (directamente) a su creatura o no revelarse (R y NR, respectivamente), mientras que las opciones de la persona son creer o no creer (C y NC, respectivamente). Los n?meros entre par?ntesis son los ?pagos? recibidos por cada jugador de acuerdo a cada posible resultado del juego, donde el primer n?mero es el pago del ser superior y el segundo el dela persona. SS preferir?a que sus creaturas creyeran en el sin pruebas, por lo que su estrategia NR implica mayores pagos para ?l en cada caso, aunque tambi?n prefiere que crean en el, lo cual hace que los resultados asociados con C sean asimismo superiores en t?rminos de pagos[1]. P en cambio tiene un sesgo por ?ver para creer?, aunque tambi?n tiene una tendencia, menos intensa que la primera, a tener fe.

El juego se resuelve de la siguiente forma: Dado que SS tiene una ?estrategia dominante? (NR), P puede anticipar que, aunque SS exista, no se revelara ante ?l. Esto hace que la decisi?n de P sea NC. El par de estrategias (NR, NC) es un equilibrio de Nash de este juego. Este equilibrio es parad?jico, porque es claramente inferior al para (R, C) en donde ambos jugadores obtienen pagos m?s altos[2]. En Juan 20:29 se dice: ?Le dijo Jes?s: T? has cre?do, ?oh Tom?s!, porque me has visto: bienaventurados aquellos que sin haberme visto han cre?do.? Lo cual es una expresi?n clara de lo que SS desea de sus creaturas; entonces, ?c?mo resolver esta paradoja?

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En estos ?ltimos tiempos he reflexionado sobre este problema y creo que en la ?par?bola del sembrador?, Jes?s ofrece una clave: ?y ?stos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno? (Marcos 4:20). ?Qu? tipo de seres humanos son aquellos en donde la semilla da fruto? ?Qu? se entiende por el rendimiento de esa ?buena tierra?? Creo que la fe fructifica en forma de fe multiplicada en otros. En este sentido, me gustar?a reinterpretar el juego haciendo uso de otra famosa paradoja: la del juego de la cadena de supermercados (Selten, 1978). No tengo la intenci?n de explicar en detalle el caso examinado por Selten, pero voy a hacer uso de algunas ideas impl?citas en ese caso. Supongamos ahora que SS se enfrenta a veinte personas (Pi, i=1,?,20), en veinte juegos sucesivos con matrices de pagos id?nticas a la del juego de la revelaci?n descrito antes. Lo distinto ahora es que cada persona conoce ahora el resultado de los juegos previos al suyo, pero que la revelaci?n sigue siendo un asunto privado, lo cual quiere decir que saber que SS se le revel? a alguien no cambia las matrices de pago de su juego, pero podr?a afectar su creencia en que SS juega siempre su estrategia dominante (o sea, que SS puede ser ?irracional?). Esto basta para que un conjunto suficiente de revelaciones iniciales (digamos que k revelaciones) ?lleve a las personas Pj (j>k) a elegir C, ante la amenaza de caer en el terrible resultado (R, NC). Esto se traduce en que el hecho de que Dios se le haya revelado a Mois?s y a otros patriarcas fueron jugadas que Selten llamar?a del ?nivel de raciocinio?, o una jugada de apariencia irracional que conlleva a un mejor resultado a largo plazo en relaci?n con las jugadas hechas en el ?nivel de rutina?. Las personas que reciben la revelaci?n ser?an esa ?buena tierra? que genera una alta productividad, porque su fe genera fe en otros.

Se me ocurre que otra forma de resolver la paradoja es suponer que el juego se repite durante todos los instantes de nuestra existencia, y que las personas crean que en alguna de estas repeticiones, SS se revelar? finalmente, lo cual inducir? la fe en un juego temprano. Esto explicar?a, entre otras cosas, porque justo antes de morir ocurren tantas conversiones. Sin embargo, la inmortalidad del alma hace que surja la pregunta de si no habr? siempre una oportunidad para el arrepentimiento y el perd?n incluso en medio del infierno. Despu?s de todo, Dios llena el universo sin que este baste para contenerlo, y eso incluye al infierno, como nos dice nuestro Padre San Agust?n en sus ?Confesiones?. Si al final Dios es amor incondicional, se acaba la necesidad de actuar racionalmente, y SS no s?lo se revelar? a todos incluso despu?s de que partamos del mundo de las apariencias, sino que nos dar? la oportunidad de que vayamos al equilibrio de largo plazo (R, C): esto guarda un gran parecido? con la doctrina de la apocat?stasis del Padre Or?genes, en la cual al final todos seremos perdonados.

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[1] Estos pagos se corresponden a unas preferencias lexicogr?ficas, ya que los n?meros indican que el objetivo principal de SS es la fe, mientras que su objetivo secundario es no tener que revelarse.

[2] En la jerga econ?mica se dir?a que (R, C) es pareto superior a (NR, NC).


Publicado por Hakuin @ 2:49
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