Martes, 16 de octubre de 2012

En una de las sentencias más enigmáticas de Heráclito de Efeso, citado por Hipólito en “La Refutación de todas las Herejías”, se dice que aión es un niño que juega a los dados, de un niño es el reino (αἰὼν παῖς ἐστι παίζων, πεττεύων·  παιδὸς ἡ βασιληίη ). ¿Quien o que es aión (αἰὼν )? En Homero significaba la duración de la vida humana (en un sentido cercano a καιρός ), pero también se ha asimilado con el tiempo (χρόνος ) en un sentido más abstracto, e incluso se ha usado para referirse a la eternidad, como Platón en su Timeo y en los textos cristianos. Para Nietzsche, aión se asimila con Zeus (Dios supremo) y con el fuego (principio creador del universo de Heráclito), e interpreta que Heráclito plantea que el mundo es una creado mediante un juego de la divinidad consigo misma.

 

Que el devenir de la vida humana, y el del propio universo, sea definida en un juego no es una idea que nos resulte demasiado extraña. En una entrada anterior (Estrategia y Religión) afirmábamos que tanto en el budismo como en el cristianismo incorporan elementos de juegos de estrategia en sus estructuras fundamentales[1]. Pero en la afirmación de Heráclito hay algo que es distinto, porque en los casos que reportamos en la mencionada entrada se trataba de juegos de adultos, donde la racionalidad es la guía; pero que cuando hablamos de juego de niños, sólo se trata de jugar por el placer del juego mismo. Es interesante como en el Evangelio de La Infancia de Tomás, Jesús de Nazaret realiza milagros a diestra y siniestra, a veces con un objetivo concreto y razonable y a veces por meros impulsos, porque simplemente era un niño omnipotente, como aquellos dioses-niños que encuentra Erik el Vikingo en el Valhala, en la simpática película de los Monty Python.

 

Estas ideas tienen un eco en uno de los mejores anime que tuve la suerte de encontrar en mi devenir por este mundo. Haruhi Suzumiya es una niña japonesa que un día, al asistir al estadio de baseball con sus padres, fue sacudida por una idea en la que no había pensado antes: la posibilidad de que ella fuera una niña más de millones que hay en Japón y en el mundo. Nuestra heroína piensa que de todas las personas del mundo, al menos una debe tener una vida realmente extraordinaria y emocionante[2], y conjetura, o más bien lo decide, que esa persona es ella. Sin embargo, la historia es narrada por Kyon, un joven estudiante con el que Haruhi entabla amistad a pesar de que él no era un ser extraordinario en apariencia[3].  Es interesante que Kyon reflexiona al comienzo de la historia como el, al contrario de Haruhi, nunca creyó en la existencia de seres sobrenaturales hasta encontrarse con su antítesis.

 

La historia, tal como se montó en la primera versión anime, tiene una estructura que me recordó a Rayuela de Julio Cortazar, que puede leerse organizando la secuencia de capítulos de manera distinta cada vez. En este caso, la primera vez vi la serie en el orden original, o “de Kyon”, lleno de quiebres temporales, pero la segunda vez la vi en el orden cronológico, o “de Haruhi”. Llego esta historia a mi conocimiento de manera casual, un di que estaba leyendo un artículo sobre Phoenix Right, se decía que en este anime e hacia una parodia del fabuloso videojuego de Capcom. Me intereso lo que pude leer sobre el argumento y me lance a ver la serie.

 

Haruhi decide crear un club, al escuchar a Kyon sugerirle la idea, lo cual lo convirtió en el primer miembro reclutado por su creadora. Haruhi procede a crear la “Brigada SOS”[4] para dedicarse a buscar seres y fenómenos sobrenaturales en el marco de las actividades extracurriculares. De inmediato procede a tomar control del espacio que estaba reservado para el club de literatura y de paso recluta a Yuki Nagato, una misteriosa chica que solo lee libros y que casi no habla[5]. Como todo un líder efectivo, Haruhi obtiene las computadoras que se requieren para investigar los fenómenos sobrenaturales; sólo que mediante la extorsión a los miembros del club de computación. Luego completan el grupo Mikuru Asashina, una “viajera del tiempo”, y también Itsuki Koizumi, quien posee percepción extrasensorial. A partir de aquí, comienzan una serie de situaciones en las que básicamente se alternan intentos de mantener a Haruhi divertida, y combates contra los seres de energía creados por Haruhi dentro de los “espacios cerrados”, salpicados por situaciones de mucho humor y mucho “eye candy” cortesía de Mikuru.

 

El clímax de la serie se da en el episodio “La Melancolía de Haruhi Suzumiya VI”, donde Haruhi se muestra frustrada y celosa por la relación amistosa entre la hermosa Mikuru y Kyon. En este estado de ánimo, sus poderes se activan, lo cual hace que ella y Kyon queden atrapados en una realidad cerrada en su escuela[6]. Al rato, gigantes azules comienzan a destruir la escuela y los chicos deciden escapar, y es interesante como Kyon utiliza información suministrada por Yuki y Mikuru para lograr salir ilesos. Al final, en el mejor estilo de los cuentos de hadas, Kyon besa a Haruhi para que el sueño acabe, lo cual resultó exitoso porque ambos se trasportan de nuevo al “viejo” mundo. Aquí comienza una discusión profundamente filosófica, ya que mientras que Yuki le dice categóricamente a Kyon, que él y Haruhi desaparecieron del mundo por dos horas y media; Itsuki postula la posibilidad de que de que el mundo en el que están haya sido creado de nuevo, por Haruhi[7]. Mientras tanto, y en un plano menos filosófico, Mikuro trata de contener la emoción por ver de nuevo a Kyon, ya que no desea despertar nuevamente los celos de Haruhi.

 

Es aquí que uno comprende porque se inscriben en un torneo de baseball, porque viajan a una isla para terminar resolviendo un misterioso asesinato[8], y porque se filma una película, entre otras cosas: se trata de mantener a Haruhi entretenida, porque si ella se aburre, el mundo podría ser destruido. Al final de todo, volvemos al comienzo de este ensayo, y el mundo en el que viven los miembros de la Brigada SOS esta regido por una niña que juega.



[1] Dice la segunda parte del Poema Ajedrez de Borges:

“…Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonía?”

 

[2] El argumento es estadístico, y se basa en la idea de que aun cuando la probabilidad de ocurrencia de un evento sea muy pequeña, la probabilidad de que este evento ocurra al menos una vez tiende a uno en la medida en que el número de experimentos aleatorios tiende a infinito.

[3]  En el episodio “La Melancolía de Haruhi Suzumiya: parte 1”, la protagonista de la historia se presenta a sus compañeros de clase declarando: “Soy Haruhi Suzumiya, del “East Junior High”. Ante todo, no estoy interesada en gente ordinaria. Pero si alguno de ustedes es un alíen, posee percepción extrasensorial o es un viajero del tiempo, por favor ven a verme. Eso es todo!”

[4] Por  Sekai o Ōini Moriageru Tame no Suzumiya Haruhi no Dan, o si se traduce al español: “difundiendo la emoción por todo el mundo con la  brigada de Haruhi Suzumiya”.

[5] Más adelante se revela que Yuki es una “data entity”, una forma de vida alienígena, encargada de vigilar los movimiento de Haruhi. Aunque habla poco, es quien termina dando contundentes discursos en los que se deja ver la explicación de los sucesos. En un momento llega a declarar a Kion que “Haruhi y yo no somos como otras formas de vida orgánica como tu”.

[6] Es interesante que Itsuki afirme que los jefes de la organización a la que pertenece entraron en pánico al saber que Haruhi, su deidad, había desaparecido, porque no sabían que podría pasarle al “mundo real”.

[7] En forma similar, dice Bertrand Russell en su obra “The Analysis of Mind”: There is no logical impossibility in the hypothesis that the world sprang into being five minutes ago, exactly as it then was, with a population that "remembered" a wholly unreal past.

[8] Es en estos episodios, donde se hace la parodia de Phoenix Wright que mencioné al principio.


Publicado por Hakuin @ 17:37
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