sábado, 03 de abril de 2010



¿Qué libros recomendaría a otras personas? ¿Cuales temas, autores, etc.? No pretendo seguir un orden ni lógico no cronológico, solo evocar aquellos libros cuya lectura considero entre las experiencias más enriquecedoras de mi vida. En primer lugar, viene a mi mente La Biblia, ya que fue de mis primeras lecturas y relecturas que hice de niño. Creo que lo primero que leí fueron los relatos de Sansón, Moisés y el Rey David, aunque luego hice un lugar para los Evangelios y Los Hechos de los Apóstoles entre mis lecturas preferidas. En segundo término, surgen de mis recuerdos las “Vidas Paralelas” de Plutarco. Esta es una obra magnifica que tiene varios niveles de lectura, desde un intento de promover la cultura romana como una continuación de la civilización helénica, hasta una colección de ejemplos de vida, de valore éticos, de tomas de decisiones hechas por grandes hombres, y además de ser un documento historiográfico[1]. La “Teogonía” de Hesiodo[2] es una obra de gran belleza, particularmente porque expone que Eros es la fuerza que hizo posible que el caos engendrara el cosmos. Como Hesiodo era rival de Homero, es natural que lo recuerde ahora, pero para disfrutar de una excelente traducción de “La Iliada[3], recomiendo la hecha por Alfonso Reyes, quien transformo Hexámetros en Alejandrinos.

 

Siempre recordaré con mucho cariño a Oscar Wilde por haber dicho "One of the greatest tragedies of my life is the death of Lucien de Rubempré[4]", porque creo firmemente que es correcto que nosotros los lectores ejerzamos la creatividad al estar en contacto con la literatura al punto que nuestros sentimientos y pensamientos se vean afectados por lo que ocurre en la ficción. Aunque he leído las grandes obras de Wilde, siento una gran veneración por sus cuentos de hadas, particularmente “El Ruiseñor y la Rosa” y “El Príncipe Feliz”. Estos cuentos fueron publicados un año después de salir de la cárcel, y me llama la atención que una autoridad en budismo zen como D. T. Susuki considera estos escritos como una evidencia de que Wilde alcanzo un estado espiritual análogo a la iluminación budica. Wilde consideraba a Flaubert “un artista supremo”, y su  “Madame Bovary” es uno de los libros más importantes en mi vida, particularmente desde que comprendí porque, gracias a una conversación que tuve con un gran amigo, Charles es mi personaje favorito de esta novela.

 

Hay personajes a los que he amado como a hermanos lejanos, como a mis maestros y compañeros de camino. Uno de ellos es Julian Sorel, el protagonista de “Rojo y Negro” de Stendhal. Julian Sorel intuyo, mucho antes de Nietzche[5] y de Baudrillard[6], que los modelos suplantan a la “realidad” y que los simulacros han desplazado a las “verdades”. Siempre me ha impresionado que los dos héroes de Julian sean Napoleón y Tartufo[7], dos personajes, uno real y otro ficticio, a los que se le han asociado cantidad de connotaciones negativas. Julian es como un “Príncipe[8]” de Maquiavelo moderno, y es capaz de ser valeroso o hipócrita de acuerdo a la ocasión, y a la correlación de fuerzas. Las personas mas románticas y sensibles quizás puedan preferir a otro bello personaje de Stendhal, el adorable Fabrizio del Dongo, de “La Cartuja de Parma”. Valmont es otro de mis personajes favoritos, y recuerdo que sentí una gran liberación mientras leía “Las Relaciones Peligrosas” de Choderlos de Laclos, porque a la edad que lo leí, 17 años, me había “envenenado” de exceso de romanticismo leyendo grandes obras como “Las desventuras del joven Werther” de Goethe[9].

 

Por libre asociación de ideas recuerdo ahora a Rousseau. Para mí fue muy estimulante leer “El Contrato Social”, pero “El Origen de la Desigualdad entre los Hombres” y el “Discurso sobre las ciencias y las Artes” me impactaron mucho más. Del rival de Jean Jaques, Voltaire, recomendaría su genial obra “Candido” y su “Diccionario Filosófico[10]”. Y ya que volví a Francia, recuerdo el placer de leer “Los Pensamientos” de Pascal, un libro con argumentos matemáticos en favor del cristianismo, muy al estilo de “La Docta Ignorancia” de Nicolás de Cusa. Muchos escritores maravillosos han nacido en Francia, y  entre mis favoritos, además de los mencionados arriba, están Montaigne (Essayes)[11] y Descartes (Meditationes de Prima Philosophia).

 

Hablando de filosofía, no hay necesidad de perder el tiempo si hacemos caso a Withehead, quien dijo que "the safest general characterization of the whole Western philosophic tradition is that it consists of a series of footnotes to Plato." Y creo que de Platón no hay nada que se pueda dejar pasar sin que valga la pena leerse. Pero si me apuran, yo me quedaría con “La Republica”, “El Banquete”, “Fedon”, “Fedro”, y “La Apología de Sócrates”. Platón escribe consistentemente como piensa, y si hay una unidad entre lo bello, lo bueno y el ser, la verdad debe ser expresada bellamente y conocerla debe ser bueno para la vida. Pero para ser justo con mi propia filosofía, un rival de Sócrates debe ser mencionado. Gorgias es para mi un gigante de la sofistica, esa filosofía engañosa y seductora que tanto combatió Sócrates, y su “Elogio de Helena”  es un hito para quienes creen que la razón debe servir a la vida y no al revés[12].

 

Pensando en la formación de los niños, me parece que la obra de Tolkien esta llena de imágenes formativas y de aventuras que pueden estimular la imaginación. No es necesario ir a textos mas complicados como el “Simarilion”, sino quedarse con “El Hobit”, y “El Señor de los Anillos” los cuales proveen de gran cantidad de material para las lecturas de antes de dormir. También me gusta mucho ese par de maravillosos libros de Michael Ende, “Momo[13]” y “La Historia Interminable”. Por supuesto que Julio Verne es estimulante también, a pesar de los progresos técnicos, especialmente su “Viaje al Centro de la Tierra”. Mark Twain es otro gran autor para leerle a los pequeños, especialmente los relatos de Tom Sawyer. Y hablando de escritores estadounidenses, debo mencionar a Edgar Allan Poe (todos sus cuentos) y Walt Whitman (Hojas de Hierba[14]).

 

Uno de los libro que me ha influido mas profundamente es “Sidharta” de Herman Hesse. Como todos los romances, el personaje viaja en busca de “algo”, una respuesta a las preguntas que “alguien” formula desde su interior. En este caso la búsqueda de Sidharta le conduce a la iluminación budica, o el reencuentro con el Atman. El filosofo marxista Karel Kosik, en su obra “Dialéctica de lo Concreto”, otro de mis libros favoritos, plantea que esta estructura literaria esta presente tanto en “La Odisea” de Homero, como en “La Fenomenológica del Espíritu” de Hegel y “El Capital” de Marx[15].


[1] Plutarco tiene además un ensayo sobre “Las Mujeres Espartanas”, en donde, si mal no recuerdo, por primera vez se expone el efecto positive que tiene el ejercicio físico en la figura femenina.

[2] Es normal que en las ediciones de esta obra se incluyan además “Los Trabajos y los días” y “El Escudo de Heracles”.

[3] Es imprescindible para el aficionado a la obra de Homero leer una parodia de La Iliada llamada “La Batracomiomaquia”, en la que Ranas y Ratones combaten a muerte. Yo me divertí mucho al constatar que los personajes tenían nombres como Hinchamejillas (una rana, por supuesto), Roepan (ratón), o Robamigas (ratón).

[4] Este celebre personaje de Balzac tuvo un final trágico, que ha causado llanto y pesar a muchos lectores de “Las Ilusiones Perdidas”. Proust dedica un ensayo a atacar esta actitud de Wilde, porque supone que la mencionada frase esconde una crítica a Balzac. Yo tengo una gran deuda con la literatura por no haber podido leer todavía ninguna novela de Balzac completa, y en algún momento me encargare de leer “La comedia Humana”.

[5] Nietzsche es, por una gran diferencia, mi escritor-filósofo favorito, en dura pelea con Platón. Y aplicando su propia filosofía, creo que no recomendaría obras como “Mas Allá del Bien y del Mal”, “El Nacimiento de la Tragedia”, “La voluntad de Poder” o “El Anticristo”, porque considero que debe haber estado pasando por estados de salud muy precarios cuando escribió esas obras. Hay demasiada lógica, demasiados argumentos, lo cual es un síntoma de debilidad. Yo recomendaría ante todo “La Gaya Ciencia”, que esta escrita como una colección de aforismos, y que dejan entrever una gran salud física y espiritual en cada uno de estos.

[6] Véase, por ejemplo su ensayo “Simulacros y Simulaciones

[7] Como dice Cyrano de Bergerac al final de la bella película protagonizada por Depardieu , “Moliere es un genio!”, y casi todo lo que escribió es altamente recomendable, particularmente “Tartufo” y “El Avaro”.

[8] Una edición que contenga las notas de Napoleón es algo digno de leerse.

[9] Fausto me pareció un texto bien interesante, a pesar del marcado contraste estilístico entre las dos partes de la obra. Por otra parte, “Las Afinidades Electivas” es como una versión seria de una conocida comedia de Shakespeare. Sin embargo, me gustaría leer algún día las dos novelas sobre Wilhelm Meister.

[10] Este libro contiene más argumentos anti-cristianos que todas las obras de Sade y Nietzche juntas. Hablando de Sade, Justine y Julliette son novelas paralelas sobre dos hermanas que claramente están programadas para rebatir a San Agustín. Las Confesiones de San Agustín, una obra monumental en si misma, postula que el virtuoso vive en penitencia para acceder a la vida eterna, mientras que el réprobo vive rodeado de placeres y se hace merecedor del castigo eterno por su impaciencia. En las mencionadas obras de Sade, Justine y Julliette son ejemplos de una muchacha virtuosa a la que le va mal en la tierra y otra viciosa a la que todo le sale bien.

[11] Dos clásicos que destacan entre los muchos que influyeron esta maravillosa obra, son Sexto Empírico (Adversus Mathematicus), un importante defensor del escepticismo, y el campeón del materialismo, Lucrecio (De Rerum Natura).

[12] Hace muchos años escribí un ensayo que compartí en su momento con mis amigos de la universidad, inspirado en “Sobre la no-existencia” de Gorgias. Las tres tesis del coloso de la sofistica eran tres: 1. Nada existe; 2. Si algo existe, entonces no podría ser conocido; y 3. Si algo existiera y pudiera ser conocido, este conocimiento no podría ser comunicado.

[13] La idea de que la mejor forma de perder el tiempo es hacer cosas que no son placenteras es central en este libro. Por cierto, una buena pregunta filosófica sobre la relación entre el placer y el tiempo es si el placer es una forma de aprovechar el  tiempo, es una experiencia en la que el tiempo se anula o es una rebelión en contra del tiempo.

[14] Tuve la oportunidad de poseer la traducción al castellano de J. L. Borges y la de León Felipe, y discutir sus virtudes relativas frente al original en ingles con mis amigos de la universidad.

[15] En dicha obra Kosik dice: “Pero el sujeto que después de haber peregrinado por el mundo vuelve a sí mismo, es distinto del sujeto que emprendió la peregrinación. El mundo que ha recorrido el sujeto es otro, es un mundo transformado, ya que la simple peregrinación del sujeto por el mundo, lo ha modificado al dejar en él sus huellas. Pero, a su vez, a la vuelta de su peregrinación, el mundo se manifiesta al sujeto en forma distinta que al comienzo de ella, ya que la experiencia adquirida ha modificado su visión del mundo”. En este sentido, la praxis revolucionaria consiste en desarrollar la “conciencia de clase” (superar el “fetichismo de las mercancías” y comprender el mecanismo de la explotación) y a la vez “transformar el mundo”.


Tags: Literatura, Filosofia, Ensayo

Publicado por Hakuin @ 16:12
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Comentarios
Bueno, definitivamente yo me quedo con Nietzsche y Borges, los cuales marcaron un camino diferente a mi perspectiva de vida, El alhep en particular y Así habló Zaratustra, claro la Gaya Ciencia es magnífica, actualmente leo Aurora, que hace cada página que leo reafirmar mi admiración por Nietzsche.

En cuanto a literatos, me gusta la poesía, y la poesía filosófica, Walt Whitman con su Canto a mí mismo, me hizo ser conciente de disfrutar cada respiro de mi existencia, Sabines y Benedetti, cada uno en su estilo y forma, son autores que me llevan a otra dimensión.

En fin, es placentero leer y más encontrar personas que disfruten de ese placer. Tomaré algunas recomendaciones que hace en su escrito.
Publicado por Instantes
martes, 27 de abril de 2010 | 1:13